jueves, octubre 04, 2012

Nine o two one o

Conz:  yo aun no he comido
porque tengo un call a las 2

Conz:  a quien se le ocurre poner un call a la hora de almuerzo?
yo:  a una modelo anoréxica?
yo:  va a hablar con kate moss?
le habla de mí?
porfis

Conz:  ajajajaja
goma

yo:  goma?
dios!
una pregunta...
cómo hace con el Delorean?

Conz:  digame
no entiendo
yo:  tiene que engañar a los libios cada vez que viaja en el tiempo?
Conz:  jajaja
por?
yo:  "goma"
es tan...early 90s
ud. debía estar en preescolar
soñando que se casaba con brandon walsh
Conz:  ajjajajaa
NO
con dylan
yo:  obvio
le gustaban los chicos malos
como a todas
típico
yo:  después se extrañan de les metan los cuernos o se inyecten heroína en los ojos
Conz:  ajajajaja
exacto
vamos por el chico malo
y despues decimos "che che che, asi no"
yo:  claro
a mí me gustaba kelly, era la que tenía más pinta de arrastradita
Conz:  putita
yo:  arrastradita queda más fino, su alteza
Conz:  ajajajaja
yo:  mire usted
así que sus problemas con chicos
vienen de ahí?
Conz:  seguramente
yo:  mejor un malo drogón que le rompa el corazón
a un dulce medio bobo ¿no? entre en capitalismo, la cultura de masas dominante y los genes;
que la humanidad haya sobrevivido a hollywood es un verdadero milagro

8 comentarios:

Conz dijo...

aguante Dylan

Hans dijo...

Conz: Así le fue. Recién ahora está repuntando un poco.

elpibedesistemas dijo...

Estimado, tiene un mail donde pueda contactarlo? Si no le parece un atrevimiento ni algo digno de una "putita" hágamelo llegar por favor.

Saludos,
El Pibe de Sistemas

Un Poco Rara dijo...

A mí también me encantaba Dylan, of course!
Y cuando jugaba a V Invasión Extraterrestre era Diana.

hans dijo...

pibe: hanspfall@hotmail.com
UPR: Yo era Tyler.

Naga dijo...

Las minitas aman los payasos y la pasta de campeón.


Y aguante Valerie

Hans dijo...

Naga: ¿Vos decís que aman a Ronald Mc Donald? ¿Cuál era Valerie?

Naga dijo...

Valerie: http://i.imgur.com/s4AeO.jpg

Sabé que Ronald McDonald la pone más que todos nosotros. Y es un muñeco de yeso en el armario de un millonario